Octavio Rodríguez Araujo
Es preocupante lo que ha ocurrido en el Centro de Investigación yDocencia en Humanidades del Estado de Morelos (CIDHEM), pues aunqueparece ser una más de las instituciones académicas de un estado de laRepública, en realidad se trata de un núcleo de alto nivel por cuyasaulas han pasado estudiantes, sobre todo de posgrado, de variasentidades del país y del extranjero. Su planta de profesores ha estadoformada, en diversos momentos, por Pablo González Casanova, RodolfoStavenhagen, Eduardo Matos Moctezuma, Gloria Villegas, Alfredo LópezAustin, Adriana Yáñez, Antonio García de León, Elsa Cross, CarlosMontemayor, Luis Tamayo, quien esto escribe y muchos más que largosería citar. Fue Ricardo Guerra su fundador en 1994, y quien le diovida al centro durante 13 años, hasta que falleció. A él se debe, sinduda, ese esfuerzo académico y sus magníficos resultados. Sin embargo,cual aves de rapiña, los panistas encabezados por el gobernador deMorelos, Marco Antonio Adame, se lanzaron en picada para destrozar elproyecto y convertirlo en otra cosa. Como toda ave de rapiña, una vezque tuvieron entre sus garras su presa, se apoderaron de ésta ycomenzaron a picotear a quienes estaban cerca. Yo me enteré de que elnuevo semestre (iniciado el 7 de marzo de 2009) había comenzado porqueme escribió un ex alumno para preguntarme por qué no impartiría miseminario. Simplemente fui ignorado, a pesar de haber sido por variosaños el director del Seminario de Ciencia Política del CIDHEM. Fuisustituido, me dicen, por el ingeniero químico Óscar Sergio HernándezBenítez (líder de la facción panista en el H. Congreso morelense, conuna maestría en la UPAEP), ex presidente municipal interino deCuernavaca y ex presidente del PAN en Morelos. Entre sus méritosacadémicos sobresalientes debe mencionarse que fue profesor de químicaen la preparatoria del Colegio Juana de Arco (1983) y profesor de lamateria Matemáticas I en la Facultad de Ciencias Químicas eIndustriales de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos(1982-1983). Dicen que hizo un doctorado en historia social ycultural.El 17 de febrero de este año, según consta en el Periódico OficialTierra y Libertad (4/3/09), se informa del decreto que crea al CIDHEMabrogando su estatuto anterior, entre otras razones para poder agregardentro de sus facultades el área política. Sí, así dice el nuevodecreto, como si no hubiera existido (existen, desde hace tiempo, lamaestría y el doctorado en ciencias políticas y sociales). El decretotambién cambió la Junta de Gobierno, que estaba conformada por elgobernador del estado, su secretario de Educación, el rector de laUniversidad Autónoma del Estado de Morelos, el director de la Facultadde Filosofía y Letras de la UNAM (con la que tiene o tenía un convenioinstitucional), Eduardo Matos Moctezuma, la directora del Instituto deCultura de Morelos, un representante de la comunidad académica delestado, un representante de Conaculta y otro académico. Ahora, laJunta de Gobierno está compuesta por los primeros tres ya mencionadosmás el secretario de Desarrollo Humano y Social, el secretario de laContraloría, el oficial mayor del gobierno, por otro funcionario de laSecretaría de Educación Pública estatal y, por no dejar, por unrepresentante del Conacyt, además de un académico nombrado por lamisma junta. No se necesita ser analista político para deducir la desacademización(valga el neologismo) del CIDHEM. Por si no fuera suficiente, y estoya se veía venir, la dirección del centro se la dio el gobernador a unegresado de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla(UPAEP, fundada por El Yunque), que realizó sus estudios de doctoradoen el Ateneo Filosófico de México (una filial del Opus Dei). Sucurrículum oficial señala que tiene dos libros (el segundo de ellos loleí en Internet y es una alabanza a Vicente Fox titulado México, latransición de la esperanza; 2002), y que fue fundador de la revistaAtenas y Roma, de la UPAEP. En su primera comunicación a losprofesores del centro nos dijo que respetaría la libertad depensamiento (¡sólo faltaba!), y aunque no es lo mismo la libertad depensamiento que la de cátedra, ciertamente no me dijeron nada sobre laorientación de mi seminario. Simplemente me sustituyeron, como a losmiembros de la Junta de Gobierno que no les convenían y como aldirector académico del CIDHEM, Luis Tamayo, quien había hecho muchopor esa institución y quien, además, contaba con el apoyo de lacomunidad (profesores y estudiantes). El notable currículum del doctorTamayo no les importó, y pusieron en su lugar a la maestra MargaritaArgüelles, candidata a doctora por El Colegio de Tlaxcala, egresadatambién de la UPAEP y ex directora de la revista Atenas y Roma. (Y taly como corresponde, fue directora del Centro Empresarial de Puebla ygerente del Centro Patronal –Coparmex– de Oaxaca.) Si ambos son o node El Yunque, como se dice que son también el gobernador y susecretario de Educación Pública, podría ser irrelevante.Lo relevante es lo que están tratando de hacer con el CIDHEM, que eslo mismo que los panistas de ultraderecha han querido hacer en dondehan tenido la oportunidad. Ya lo hicieron antes con Alberto Vadas Kuhnal despedirlo del Centro Cultural La Tallera, después de 12 años degestión, quien lo convirtió en centro de conferencias y exposiciones,que todos los viernes hacía algo de gran valor artístico y culturalpara los morelenses.El problema que veo en los panistas no es tanto que sean de derecha ode ultraderecha (aunque personalmente no me simpaticen como corrientepolítica): vivimos, y hay que acostumbrarnos, en un país plural, yesto está bien. Lo que es preocupante es que ellos no son plurales, norespetan la diversidad política ni la cultura ni la academia. Quierentodo para ellos y, al menor descuido, convierten lo que gobiernan enpatrimonio ideológico, cuando no personal (pues muchos tienen las uñaslargas y aprovechan lo público para fines privados). Lo que es unhecho es que ya se apropiaron del CIDHEM. Confiamos en que al cambiode gobierno (y de partido en el gobierno) se vuelva a crear estainstitución. Por lo pronto, me arrepiento de haberles regalado partede mi biblioteca. Espero que la aprovechen, no ellos sino losestudiantes.PD: Casi un mes después (el 11 de marzo), la nueva Junta de Gobiernorectificó con una fe de erratas publicada en el Periódico Oficial yreincorporó a la representación en su órgano colegiado. Lo han dehaber pensado mejor.
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