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La organización es importante...
domingo, diciembre 20, 2009
(tomado de Juventud Rebelde, sabado, 19 de diciembre de 2009)
Palabras de Bruno Rodríguez Parrilla en la sesión final de la Cumbre
Climática en Copenhague
(El canciller cubano reiteró la protesta por las graves violaciones de
procedimiento que se han producido en la conducción antidemocrática
del proceso de esta) Conferencia
Señor Presidente:
Hace ya cuatro horas el presidente Obama anunció un acuerdo que no
existe; falta el respeto a la comunidad internacional, se comporta
como un jefe imperial.
El documento que usted varias veces afirmó que no existía, señor
Presidente, aparece ahora. Todos hemos visto versiones que circulan de
manera subrepticia y que se discuten en pequeños conciliábulos
secretos, fuera de las salas en que la comunidad internacional, a
través de sus representantes, negocia de una manera transparente.
Resulta, señor Presidente, que el documento que no existió, existe.
Lamento profundamente la manera en que usted ha conducido esta conferencia.
Puedo anticiparle que la delegación de la República de Cuba ha
decidido no aceptar el proyecto de declaración que usted presenta. No
requiero consultas adicionales en ningún marco ni formato, y, por
tanto, declaro que en esta conferencia no existe consenso sobre este
documento (Aplausos).
Sumo mi voz a la de los representantes de Tuvalu, Venezuela y Bolivia.
Cuba considera extremadamente insuficiente e inadmisible el texto de
este proyecto apócrifo. La meta de 2º centígrados es inaceptable y
tendría consecuencias catastróficas incalculables, en particular para
los pequeños Estados insulares. Significaría un grave impacto en
numerosas especies de la biodiversidad.
El documento que usted, lamentablemente, presenta no contiene
compromiso alguno de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Conozco las versiones anteriores que también, a través de
procedimientos cuestionables y clandestinos, se estuvieron negociando
en corrillos cerrados que hablaban, al menos, de una reducción del 50%
para el año 2050. Tengo conmigo aquí esas versiones anteriores, que
valdría la pena ofrecer a los medios de prensa y a los representantes
de la sociedad civil y hacer públicas en esta sala.
El documento que usted presenta ahora, omite, precisamente, las ya
magras e insuficientes frases clave que aquella versión contenía. Este
documento no garantiza, en modo alguno, la adopción de medidas mínimas
que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la
especie humana.
El texto de este documento, para Cuba, es incompatible con el criterio
científico universalmente reconocido, que considera urgente e
insoslayable asegurar niveles de reducción de, al menos, el 45% de las
emisiones para el año 2020, y no inferiores al 80% ó 90% de reducción
para el 2050.
Este vergonzoso documento que usted trae es también omiso y ambiguo en
relación con el compromiso específico de reducción de emisiones por
parte de los países desarrollados, responsables del calentamiento
global por el nivel histórico y actual de sus emisiones, y a quienes
corresponde aplicar reducciones sustanciales de manera inmediata. Este
papel no contiene una sola palabra de compromiso de parte de los
países desarrollados.
La delegación de Cuba reitera, además, su convicción de que la
reducción de las emisiones de carbono de los países del Sur no puede
formularse de manera que obstaculice el ejercicio del derecho al
desarrollo. Este papelucho ignora ese concepto.
Todo planteamiento acerca de la continuación de las negociaciones para
adoptar, en el futuro, acuerdos de reducción de emisiones, debe
incluir, inevitablemente, el concepto de la vigencia del Protocolo de
Kyoto, y de que estos acuerdos serán parte de un segundo período de
compromisos de dichos protocolos. Su papel, señor Presidente, es el
acta de defunción del Protocolo de Kyoto que mi delegación no acepta.
La delegación cubana desea hacer énfasis en la preeminencia del
principio de “responsabilidades comunes, pero diferenciadas” , como
concepto central del futuro proceso de negociaciones. Su papel no dice
una palabra de eso.
Este proyecto de declaración omite compromisos concretos de
financiamiento y transferencia de tecnologías hacia los países en
desarrollo como parte del cumplimiento de las obligaciones contraídas
por los países desarrollados bajo la Convención Marco de las Naciones
Unidas sobre Cambio Climático. El documento se limita a la idea de que
los países desarrollados participen en una llamada movilización de
recursos que se dice que pueden ser públicos o privados, bilaterales o
multilaterales, o provenir, incluso, de fuentes alternativas. Los
países desarrollados, que imponen sus intereses mediante su documento,
señor Presidente, evaden cualquier compromiso concreto.
La delegación de Cuba reitera su protesta por las graves violaciones
de procedimiento que se han producido en la conducción antidemocrática
del proceso de esta conferencia, especialmente, mediante la
utilización de formatos de debate y de negociación, arbitrarios,
excluyentes y discriminatorios. Lo que usted llama, señor Presidente,
“un grupo de líderes representativos” es, para mí, una grosera
violación del principio de igualdad soberana que consagra la Carta de
las Naciones Unidas, un mecanismo que intenta imponer decisiones a la
comunidad internacional y manipular a la opinión pública. La
formulación no transparente de proyectos de documentos ha sido
constante en esta conferencia.
Debo expresar, señor Presidente, mi protesta y preocupación por la
restricción del acceso de las organizaciones no gubernamentales a esta
conferencia.
La delegación de Cuba hace parte de las posiciones expresadas por los
Estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América, en particular de los discursos de los presidentes Hugo Chávez
y Evo Morales.
Señor Presidente, le solicito formalmente que esta declaración sea
recogida en el informe final sobre los trabajos de esta lamentable y
bochornosa 15 Conferencia de las Partes.
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