AMLO

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La organización es importante...

miércoles, febrero 17, 2010


Ya no habrá paz 
15/02/2010 - 00:19
Por: Francisco Rodríguez
AL ESCUCHAR EL discurso mesiánico calderonista, queda claro que la violencia en México se incrementará, al insistir el ocupante de Los Pinos en el sacrificio del país para pelear una guerra estadounidense en suelo nacional.


“De manera gradual nos vamos insensibilizando ante la gravísima descomposición acelerada del país, fenómeno correlacionado con la llegada del PAN al poder. Es decir, existe un vínculo de causalidad entre los gobiernos panistas y la institucionalización del crimen y la violencia en México, a niveles nunca vistos”, me escribe don Emilio Treviño, colaborador de este espacio.

También apunta que pocos han reparado en la advertencia del ex zar antidrogas, el norteamericano Barry McCaffrey, quien refiriéndose a la “guerra” de Calderón expuso que “está claro que se trata de una campaña de ocho años y no de un esfuerzo de corto plazo”, cual publicaba Milenio el 4 de febrero. Es decir, que deberemos acostumbrarnos a vivir episodios de violencia como los actuales, durante ocho años. ¿Aguantaremos, si apenas llevamos tres?

La descomposición social es resultado de la megalomanía de Calderón, quien pleitea en suelo mexicano la guerra de EU contra las drogas. La reportera Verónica García de León, escribía en la revista Expansión del 1 de febrero: “para algunos, el incremento de la extorsión es una consecuencia de la ´guerra contra el narco´ que en diciembre de 2006 inició Calderón. ´El crimen busca otras alternativas para allegarse de recursos´, dice Ignacio Manjarrez, vicepresidente de seguridad de la Coparmex".

En un reportaje preliminar sobre el mismo tema (véase Expansión, 18 de enero), Lourdes Cárdenas escribe "por casi dos décadas, Jurgen Garsen vio crecer y florecer sus negocios en Ciudad Juárez, pero bastaron tan sólo seis meses de 2008 para que este empresario del ramo restaurantero tomara la decisión de cerrar sus tres bares y un restaurante de sushi y se mudara a El Paso, Texas, donde ha iniciado una nueva aventura empresarial (...) además de bajar las cortinas, tuvo que despedir a las 130 personas a las que por años dio trabajo y solidaridad (…) la Cámara de Comercio de Ciudad Juárez estima que 60% de los bares y restaurantes de la ciudad son víctimas de extorsionadores...".

La estrategia belicosa para enfrentar el narco es cuestionada por expertos: "en México no está claro qué se busca, fuera de no permitir que el país se vuelva un estado fallido en las garras del narcotráfico", afirma Cris Arcos, ex subsecretario del Departamento de Seguridad Nacional con Bush, como reporta Dolia Estévez en la revista Poder y Negocios del 10 de enero.

 Acerca del Plan Mérida, en la misma revista, se lee a David Shirk, académico de la San Diego University: "… nuestras estrategias y esfuerzos no lo están logrando. De hecho cuando se cuentan los cadáveres, es claro que el daño sigue creciendo. Tenemos que repensar lo que estamos haciendo si queremos ser verdaderamente exitosos".
La ausencia de legitimidad del ocupante de Los Pinos es vista como la razón de su “guerra” personal, porque la operación policiaco- militar es "… parte integral de la estrategia de gobernabilidad de la administración de calderón desde que decidió hacer de la guerra a las drogas su último recurso de autoridad y la base de su credibilidad", opina el politólogo Francisco González, de la Universidad Johns Hopkins.

El 1 de enero, en Milenio se auguraba el incremento de la violencia en México: ”las ejecuciones vinculadas al narcotráfico, que este año (2009) volvieron a romper récord, seguirán creciendo en el 2010 debido a que el gobierno continuará con su estrategia de combate armado en contra de los cárteles y seguirán disputándose los mercados de la droga, señalaron especialistas en temas de seguridad”, señalaba Rolando Herrera.

Veamos un caso concreto: la violencia en Baja California durante enero de 2010. Ocurrieron 102 asesinatos, de los cuales 72 pueden calificarse como crímenes ligados a la violencia en torno al narcotráfico. En enero de 2009, los homicidios perpetrados en BC fueron 59, de los cuales 38 se ligarían al narcotráfico.

En una entrevista en The Washington Post, Calderón quiso dejar muy en claro que el 90% de los muertos violentos en México son narcotraficantes, como si eso fuese menos grave. Hasta un analista conservador como Sergio Sarmiento escribió en la revista Vértigo del 7 de febrero sobre la matanza de 17 jóvenes en ciudad Juárez: "los intentos de las autoridades por minimizar estas ejecuciones, al decir que todas las víctimas, por el simple hecho de serlo, deben haber hecho algo indebido, ya no es moralmente aceptable".

Índice Flamígero: Desde Salvador, Bahía, en Brasil, escribe un viejo amigo del Índice, don Francisco A. Servin de Alba: “El resbalón de la señora Zavala Gómez del Campo –sus críticas, la semana anterior, al país que si gobierna el señor Lula da Silva--, no pudo ser más inoportuno, pues, una famosa escuela de samba, Viradouro, de las que desfilan en el Sambódromo de Río de Janeiro, presentará un desfile alusivo a México. ‘Como en una obra de teatro, la escuela Viradouro llevará al sambódromo el próximo 14 de febrero el espectáculo "México - Paraíso de los colores, bajo el signo del sol", desarrollado en ocho carrozas y en 34 diferentes modelos de disfraces que serán usados por más de 4.000 personas’. Así lo anuncian. Imagínese usted, como se sentirán esas personas después de haber dedicado todo un año a la preparación del espectáculo. Esto será el día 14, con lo cual, Brasil, le devolverá con amor, a la primera dama, su insensatez. Cachetada con guante blanco, decía mi abuela.” Tiene razón don Francisco Alberto. Hago recíprocos los saludos y parabienes.

Matemáticas uno - Fisgón

Desinformado Calderón 
16/02/2010 - 00:03
Por: Francisco Rodríguez
SI, COMO DICEN, “información es poder”, Felipe Calderón es el personaje político más impotente de México.
Lo mal informan sus colaboradores, cual en el caso de Ciudad Juárez, cuando acusó falsamente a las jóvenes víctimas de la masacre más reciente de ser “pandilleros”.
Y hasta su secretario de Gobernación, de acuerdo a sus ex congéneres panistas, le oculta información de lo que hace, negocia o planea.


Sin información, Calderón carece de poder.

¿Desinformado el ocupante de Los Pinos o, para paliar sus responsabilidades, encontró en su desinformación la excusa perfecta para sus excesos verbales, en el primer caso, o para la traición a su palabra, en el segundo de ellos?
Si fuese la primera de las situaciones, el michoacano debería exigir de inmediato las renuncias de varios de sus colaboradores más próximos. El todavía titular de Gobernación, para empezar, por haberle transmitido datos falsos hasta Tokio, donde hizo su malhadada declaración sobre los jóvenes juarenses, mancillando así su memoria. Aunque también habría de poner en la picota la cabeza de su encargado de la SS, Genaro García Luna, quien –de funcionar las jerarquías-- habría transmitido los datos iniciales de la matanza a Bucareli.

Poco ayudan al ocupante de Los Pinos, además, los “distinguidos panistas” que el reciente fin de semana se reunieron a celebrar un Consejo Nacional, en el que finalmente aprobaron las alianzas del blanquiazul con cualquier clavo ardiente que encuentren en su estrepitosa caída electoral.

El colega Luis Soto, en su Agenda Confidencial, da cuenta de las versiones surgidas de dicho cónclave panista:
“Efectivamente, el secretario Fernando Gómez Mont concertacesionó con Beatriz Paredes, Enrique Peña Nieto y varios gobernadores priistas, que no habría alianzas del PAN con ningún partido político para competir en algunas de las elecciones que tendrán lugar este año en diversos estados de la República. A cambio los priistas aprobarían el paquete fiscal para 2010.

“El único inconveniente es que Gómez Mont no consultó ‘ni planchó’ el asunto con el ‘líder’, ni con el dirigente del PAN ni tampoco con los ‘accionistas’ de este organismo político, y ahora pretende ‘lavarse la cara’ con la renuncia a la militancia en el PAN. Como en el beisbol, Gómez Mont hizo una ‘triple matanza’ pero a la inversa; ¡Le falló al presidente de la República, al PRI y al PAN! ¡Todo un hombre de Estado, pues! Por todo eso, lo más probable es que se vaya a su casa, bueno, que se regrese a su despacho.

El gobernador del Estado de México --uno de los que negoció con el secretario Gómez Mont-- ‘soltó la sopa’ el jueves pasado; confesó que el pacto, calificado por algunos observadores de satánico, para que no hubiera alianzas, ‘fue un acuerdo general que se tomó entre los partidos...’ (PRI y PAN). Y agregó: ‘Hoy vemos después de pasar el tiempo, que parece que hubo omisión u olvido a ese propósito de mantener fidelidad y lealtad a las condiciones partidarias y que hoy se observan distintas alianzas.’ Pues más que omisión u olvido, lo que hubo fue una traición del secretario de Gobernación al comprometer algo tan importante sin consultar a su jefe (el presidente de la República) y a ‘don’ César Nava (como aquél lo llama), dirigente del PAN…”

Versiones poco creíbles.
Quien traicionó su palabra fue el mismo Calderón.
Fue él quien, a través de Gómez Mont, hizo los compromisos.
Fue él quien no cumplió, como siempre sucede.
Nunca honra su palabra, es un hecho sabido hasta por los panistas, cuantimás por sus opositores de otras formaciones políticas.

La desinformación, pues, no es más que un pretexto.
Ahora que, si de verdad no tiene información, entonces sí que carece de poder ¿o no?

Índice Flamígero: ¿Control de daños para la señora esposa del ocupante de Los Pinos? Puede ser. El editorial institucional de un periódico que goza de credibilidad entre los tapatíos dedicó su espacio a ensalzar su figura y a “desmentir” versiones que corren por doquier. Vea usted, cual muestra, el último párrafo del escrito referido: “Margarita Zavala es una operadora política nata, que aunque no ejerce presión personal para modificar las cosas, como sí hacía la señora Sahagún, su voz tiene un peso real en Los Pinos. El Presidente la escucha, pero no por la dinámica personal, sino por la experiencia política de su esposa, quien ha sido Consejera Nacional del PAN desde hace 16 años. Pero nadie debe equivocarse. Zavala no co-gobierna con Calderón”. Es una asesora de lujo para el Presidente, pero su poder es indivisible y, seguramente así seguirá por el resto del sexenio. Zavala, a punto de cumplir 42 años, tiene mucha vida política por delante.”

Capricho - Hernández

Berlín: derechos humanos en México, en la mira

Por: Luis Hernández Navarro

En Berlín, Alemania, el pasado 9 de febrero, Leobarado Alvarado, integrante del Movimiento Pacto por la Cultura de Chihuahua, narró al representante del Ministerio Exterior de Alemania, responsable de tratar los asuntos relacionados con el tráfico de drogas, lo sucedido a sus familiares.
 
El 28 de diciembre de 2009, militares levantaron a dos mujeres y un hombre en el poblado de Ejido Benito Juárez, de Ciudad Juárez, Chihuahua. José Ángel Alvarado Herrera, trabajador de la maquila, estaba de vacaciones en ese lugar. Lo acompañaba Nitza Paola Alvarado Espinoza. Mientras se dirigían rumbo a un domicilio fueron secuestrados.

Al poco rato, los mismos individuos entraron a casa de Rocío Irene Alvarado Reyes, menor de edad. Encerraron en el baño a sus hermanos y a su madre y se la llevaron. Esas víctimas –dijo Leobardo– eran inocentes. “Hasta la fecha no sabemos nada de ellas. Han dicho que sus captores no fueron soldados, pero no aparecen. Los desaparecidos –remató– son mis parientes.”

Leobardo continuó su relato. Platicó sobre los muchachos asesinados a mansalva en Ciudad Juárez y el intento del presidente Felipe Calderón de presentarlos como delincuentes. Contó cómo el domingo 3 de enero mataron a la luchadora social Josefina Reyes, quien había hecho una huelga de hambre para exigir la salida del Ejército y la investigación del secuestro de un hijo y el homicidio de otro. Tal como lo ha hecho en México, Leobardo insistió en el retiro de las fuerzas armadas y denunció los abusos de los soldados. “En Ciudad Juárez –concluyó– hay rabia, hay coraje, hay dolor.”

Apenas dos días después de la narración de Leobardo, en Alemania, los indignados ciudadanos de Chihuahua explotaron contra el Presidente de la República, el gobernador y el alcalde.

La reunión del activista juarense con el funcionario alemán fue parte de una amplia jornada de cabildeo e información sobre los derechos humanos en México efectuada en Berlín, donde defensores de los derechos humanos conversaron ampliamente con integrantes de los ministerios de Cooperación y Relaciones Exteriores de Alemania, miembros del Parlamento, fundaciones, partidos políticos, ONG, grupos de solidaridad y académicos de ese país.

La jornada tuvo como eje articulador la realización de la conferencia internacional México –¿Quo Vadis? A 100 años de la Revolución – Derechos Humanos en el Punto de Mira, efectuada entre el 5 y el 7 de febrero. Convocada por la Coordinación Alemana por los Derechos Humanos en México, en cooperación con la Fundación Heinrich Böll, la Academia Luterana Bad Boll y el Instituto Latinoamericano de la Universidad Libre de Berlín, reunió a más de 15 defensores de derechos humanos y periodistas mexicanos, con unos 250 asistentes provenientes de Alemania, Suiza, Austria, Barcelona y Francia.

En la conferencia participaron ponentes mexicanos, que describieron la grave situación de los derechos humanos en el país, sobre todo en Chihuahua, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, así como de las mujeres, los pueblos indígenas y los profesionales de la prensa. Hablaron también, entre otras personalidades, Rupert Knox, de Amnistía Internacional en Londres; H. Däubler-Gmelin, ex ministra de justicia, y la parlamentaria Barbara Lochbihler.

En la conferencia se analizaron con bastante detalle casos de violación a los derechos humanos en México y se reflexionó sobre los desafíos del proceso de democratización del país y acerca de las vías para escapar de la espiral de violencia.
En la convocatoria al foro los organizadores señalaron, sin ambigüedad alguna, que “Felipe Calderón se ha opuesto a los intentos de democratización mediante el uso de las fuerzas militares. El presidente Calderón aplica una política interior basada en la mano dura y en el uso de las fuerzas militares como supuesto factor de estabilidad, a la vez que limita el acceso de la sociedad civil a los mecanismos de decisión democrática. A la vista de la violencia de las fuerzas de seguridad pública, así como de la criminalización y deslegitimación de los actores de la sociedad civil, la democracia mexicana se encuentra hoy en la encrucijada”.

Detallados relatos, como el que hizo sobre Ciudad Juárez Leobardo Alvarado, se efectuaron también en torno a la Montaña y Costa Chica de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. En conjunto documentaron la grave criminalización de la protesta social que está en marcha en el país. Con insistencia, varias de las delegadas mexicanas presentes levantaron su voz para advertir sobre el grave retroceso que se vive ante la penalización del aborto en las legislaturas locales. Muchos de los asistentes estaban al tanto de varias de estas violaciones, pero la conferencia les proporcionó una visión de conjunto. La prensa local recogió varios de estos testimonios.

La experiencia de la conferencia ¿Quo Vadis? demuestra que la política gubernamental para defender internacionalmente su “guerra contra la drogas” y tratar de tapar las graves violaciones a los derechos humanos hace agua. Puede llevar al cuerpo diplomático a escuchar las justificaciones de la estrategia presidencial elaboradas por Joaquín Villalobos, pero no puede cubrir su fracaso en la comunidad internacional que defiende los derechos humanos.

El peor sordo - Rocha
 
Gobierno menguante
 
Por: José Blanco
 
El gobierno panista de Calderón no cesa de menguar aceleradamente. Los espacios que las instituciones ceden por la inacción o la acción de gobierno” contundentemente equivocada, han ido llenándose de rupturas profundas múltiples del tejido social a lo largo del territorio. Es la ya no tan paulatina configuración de un caos que puede agravar a grados inimaginables la crisis social y económica. Y frente a esa ola caótica que avanza, no hay gobierno, no hay ideas ni acciones que tiendan a corregir algo en alguna medida.
 
Es imposible prever el desenlace de corto plazo de las reacciones del pueblo mexicano aquí y allá en vastas áreas del territorio nacional, después de lo que ocurrió en Juárez, pero no es imposible que marchas y acciones de todo tipo, de coraje, de dolor, de desagravio, de desesperación, comiencen a multiplicarse en medida mayor. De cara a esa posibilidad, resulta imposible prever el tamaño de la inanidad de las próximas decisiones del gobierno, o arrojando gasolina al fuego.
Hace años que padecemos violencia creciente por una interminable cadena de causas en una dinámica de empeoramiento constante. Pero frente a esa dinámica nadie ha hecho tanto para empeorar las cosas, especialmente la violencia, que el gobierno de Calderón. ¿Es posible que este gobierno no vea que la espiral de la violencia creciente se originó en sus propias decisiones? ¿Es posible que continúe tanta obcecación? Es más que posible: no conoce otra ruta.

Si usted vio la cara del Presidente, por momentos con la boca semiabierta, frente a la actitud resuelta, dolorosa, amarga, llena de coraje y de valor civil de Luz María Dávila, madre de dos de los adolescentes asesinados en Juárez, haciéndole saber que no era bienvenido debido a su absoluta inutilidad, usted habrá visto la cara misma del desconcierto, de la obnubilación, de la impotencia, de alguien de talla microscópica frente a la situación que le rodeaba y amenazaba con aplastarlo. De una vez por todas ¡trágame tierra!, podían ser sus sentimientos más profundos.

Aprisionado y sin salida, atado de pies y manos por sus propias incompetencias y su ausencia de ideas, el hombre que se metió en un callejón al que él mismo tapió la salida, está absolutamente agobiado, exhausto, abatido. Especialmente el Congreso de la Unión no puede quedarse impávido frente a un Ejecutivo que no puede hacerse cargo de un país del tamaño y la complejidad del nuestro, al que no le falta ninguna desgracia que padecer.

Pleitos entre pandillas, fue su inmediato diagnóstico desde Japón. Evidentemente se trata de la información policial o de “inteligencia”que le suministraron sus colaboradores. Está claro que se trata de una irrebatible medida de la incompetencia del gobierno en su función más sustantiva de dar seguridad a la sociedad.

Pero Calderón no puede ver que la violencia que se combate con violencia crea eso: violencia sobre violencia hasta llegar al alud que comenzamos a ver frente a nosotros. Violencia del narcotráfico, que el ejército y la policía multiplicaron por mil; violencia sobre el narcotráfico que el ejército y la policía lo multiplicaron ahora en una amplia gama de nuevos delitos, como el secuestro que también practican los cárteles. Criminalidad común que se multiplica en ese caldo de cultivo, debido al crecimiento permanente de la impunidad y de la corrupción.

Es absolutamente incomprensible para cualquier terrícola que haya seguido por lustros y lustros el asesinato de mujeres en Juárez, sin que ningún nivel de gobierno haya sido capaz de hacer absolutamente nada, que nada haya pasado a la incompetencia proverbial de unas instituciones de seguridad que están ahí pero que no existen. Los asesinos de mujeres quedaron ahí impunes, y ahí siguieron, y llegó Calderón con sus planes contra la delincuencia, y milagrosamente multiplicó los panes de la muerte y la extensión y número de delitos impunes.

Y todo ello se multiplicó también por todas partes. Todos los días los medios nos informan de los decapitados, de los asesinados, delincuentes e inocentes, de los secuestros, de los levantados, de la penetración del narcotráfico en las instituciones, de la multiplicación de las cárceles para encerrar al ¿2, 3, 4 por ciento de los delincuentes atrapados?, como nos informan de las cascadas de estimaciones de los delitos cometidos en tierra de nadie: ni quien se ocupe de ellos. El gobierno se halla hundido por el crimen.

¿Y quién nos sacará de aquí?

Nada a la vista. El sábado pasado el presidente del Senado de la República, Carlos Navarrete Ruiz, anunció en Michoacán que “el próximo martes 16 de febrero comparecerá ante los representantes populares el Gabinete de Seguridad federal”. ¿No siente usted frente a esta noticia un gran entusiasmo y una gran expectativa? El senador aseguró que “el objetivo de la rendición de cuentas de los citados funcionarios es para escuchar los resultados en contra de la inseguridad y solicitar la reorientación de la política federal en contra de la delincuencia”.

Muy bien señores senadores, mañana leeremos llenos de agradecimientos “lo que escucharon” y el atole con el dedo de su solicitud de reorientación de la política federal contra la delincuencia, así como el atole con popote de la respuesta del gabinete de “seguridad”.
 
Juegos de ilusionismo - Helguera
 
El doble juego de Calderón
Por: Álvaro Delgado
MÉXICO, D.F., 15 de febrero (apro).- En su afán de achacar únicamente a Fernando Gómez Mont el pacto con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para avalar la cascada de impuestos que estamos pagando los mexicanos a cambio de evitar alianzas electorales entre Acción Nacional (PAN) y la izquierda, los panistas atribuyen a Felipe Calderón dejadez y desgobierno.

    Y ambas son, en efecto, características manifiestas de Calderón, pero también lo es su obsesión por el control, nacida de la extrema desconfianza en sus colaboradores --que es desconfianza en sí mismo--, y de ello existen pruebas en demasía a lo largo de su gestión gubernamental y en su carrera política.

    Es ya memorable la carta que escribió Carlos Castillo Peraza a Calderón, en mayo de 1996, sobre su temperamento desconfiado, publicado en la revista Etcétera, y en otra que publicó Proceso en octubre, fechada en octubre de 1997, en la que describe su afán por el control. Tales características se han acentuado en el cargo que le confirió el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en 2006.

    La renuncia de Gómez Mont a su militancia mostró, además, al PAN como un partido de clara autonomía e independencia ante Calderón, lo que también es erróneo, porque está documentado el uso de la estructura gubernamental con fines facciosos, como imponer a César Nava en sustitución de Germán Martínez, otro producto neto del dedazo, que así como llegó fue echado por su jefe.

   Apenas el sábado, en la sesión del Consejo Nacional, Nava tuvo un arrebato de independencia al proclamar que ni el PRI ni cualquier otro partido incidirán en sus decisiones: “Que quede claro –pontificó--, no será el adversario quien determine la estrategia y las definiciones electorales de Acción Nacional, seremos nosotros, anclados en las robustas raíces que nos legaron nuestros antecesores y montados en las alas de las mejores causas libertarias que nos han inspirado.”
    
Pero esos dos factores --la supuesta ignorancia de Calderón de lo que negoció el secretario de Gobernación y la proclamada autonomía del PAN-- no dan credibilidad al aserto oficialista de que Gómez Mont pactó por su propia cuenta con el PRI y que, al no poder cumplir con su palabra de evitar las alianzas de su partido con la izquierda, renuncia a su militancia para, según él, lavar su honor.

    Los propios panistas admiten --en voz baja, claro-- que Calderón no sólo estuvo al tanto de las negociaciones con el PRI sobre el paquete económico 2010 --que aprobó alzas al IVA, ISR, gasolinas y gas, no se nos olvide--, sino que fue el principal promotor de las alianzas electorales desde la debacle del PAN en 2009.

    Desde octubre del año pasado, al mismo tiempo que negociaba su paquete presupuestal para 2010, que incluía un impuesto “antipobreza”, instruía a sus allegados a trazar una ruta para evitar otra derrota tan contundente como la padecida, y comenzaron los escarceos y las negociaciones con la cúpula perredista controlada ya por Los Chuchos, la derecha en la izquierda.

    En el cálculo de Calderón y sus allegados emergió que un triunfo en Oaxaca, llevando como candidato a Gabino Cué, implicaría “darle oxígeno” a Andrés Manuel López Obrador, lo que no gustó, pero se impuso la idea de que era posible un trato con el oaxaqueño: Apoyo del PAN a cambio de “olvidar” la usurpación.

    Este trabajo político de Calderón y el PAN en dos pistas, que de suyo no implican sino estrategias en la lógica de la conquista y retención del poder, entraron en conflicto cuando el PRI percibió que las alianzas implicaban un riesgo para barrer a sus adversarios en las 15 elecciones estatales del mítico 2010, entre ellas las 12 gubernaturas que pavimentaban su regreso al poder presidencial.

    Tendiendo en sus manos la mayoría en la Cámara de Diputados, el PRI hizo lo que le dio la gana con el paquete presupuestal, y concedió a Calderón los ansiados aumentos de impuestos, que Nava trató de atribuirle sólo a ese partido con aquella declaración del miércoles 21 de octubre.

    Pero, además de transferirle al PAN los costos políticos de los aumentos, el PRI le arrancó a Calderón, personalmente y a través de Gómez Mont, el compromiso de que el PAN no se aliaría con el PRD, particularmente en Oaxaca. Los priistas se ufanaban que así sería.

    Pronto el doble juego de Calderón hizo crisis: Se materializaron las alianzas del PAN y el PRD en Durango y Oaxaca, previa declaración de Cué de que de ganar tendrá una relación “institucional” con él, y el PRI comenzó a hacer duros reclamos por el incumplimiento de la palabra gubernamental, sobre todo ante la propuesta de reforma política oficial.
    Con oficio político, el PRI fijó una posición inequívoca en la instalación del periodo de sesiones en la Cámara de Diputados a través de Rubén Moreira, hermano del gobernador de Coahuila, en donde Calderón ha padecido la mayor muestra de repudio, el 11 de noviembre, al inaugurar un estadio en Torreón:
    “El jefe del Ejecutivo debe saber que estafar es sabotear deliberadamente los acuerdos. Estafar es la preeminencia de la intolerancia. Es dejar el papel que al gobernante le otorga la Constitución para convertirse en un simple vocero partidista, abandonando su responsabilidad como jefe del Estado mexicano.”

    Los pronunciamientos de Gómez Mont contra las alianzas, que calificó de “fraudes electorales”, y su posterior renuncia a su militancia --que sólo cobrará barniz de dignidad si se va del cargo-- sólo pusieron de relieve justamente el doble juego de Calderón, a quien el mismo PRI de siempre le cobrará su osadía.

    Desprovisto de autoridad moral, política y aun autoridad a secas, Calderón no tiene armas para enfrentar a Ulises Ruiz, Mario Marín, Fidel Herrera y otros ejemplares priistas que, además, les debe que siga en el cargo…
 
Guerra contra el crimen - Helguera
 
Oferta de empleo-Hernández
 
Con la pena-Fisgón
 

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